¿Y si el problema no es “quedarse sin glucógeno”?
- Marianela Obando
- hace 3 días
- 2 Min. de lectura

Un nuevo enfoque sobre carbohidratos, cerebro y rendimiento deportivo
Durante décadas, la nutrición deportiva ha sostenido una idea casi incuestionable: el principal límite del rendimiento en ejercicios prolongados es el vaciamiento del glucógeno muscular. Bajo esta lógica, el carb-loading previo y el consumo elevado de carbohidratos durante el ejercicio se convirtieron en una estrategia estándar para deportistas de resistencia y deportes intermitentes de alta demanda.
Sin embargo, una revisión reciente publicada en Endocrine Reviews (2026) propone un cambio de mirada relevante: el factor limitante del rendimiento podría estar más relacionado con la hipoglucemia inducida por el ejercicio y con la respuesta del sistema nervioso central, que con el agotamiento total del glucógeno muscular.
¿Qué plantea esta nueva evidencia?
La revisión analiza décadas de estudios fisiológicos y metabólicos y sugiere que, en muchos escenarios, el cerebro actúa como un regulador protector. Cuando los niveles de glucosa en sangre caen demasiado durante el ejercicio, el sistema nervioso central reduce la intensidad del esfuerzo para proteger funciones vitales, incluso si el músculo aún conserva reservas de glucógeno.
Esto ayuda a explicar por qué:
Algunos atletas experimentan fatiga intensa sin haber vaciado completamente sus reservas musculares.
La ingesta de carbohidratos durante el ejercicio mejora el rendimiento incluso cuando el glucógeno muscular no está críticamente bajo.
La percepción de esfuerzo y la función cognitiva (toma de decisiones, coordinación, concentración) se deterioran rápidamente ante descensos de glucosa.
El cerebro como protagonista del rendimiento
Este enfoque refuerza una idea cada vez más aceptada: el rendimiento no es solo muscular, es neuro-metabólico.Mantener niveles adecuados de glucosa no solo alimenta al músculo, sino que:
Preserva la función cerebral durante el esfuerzo.
Mejora la capacidad de sostener intensidad.
Reduce errores técnicos y tácticos en deportes como el fútbol.
Disminuye la percepción de fatiga central.
¿Significa esto que el carb-loading ya no sirve?
No. Pero sí deja de ser una receta universal.
La evidencia actual sugiere que:
El glucógeno sigue siendo importante, especialmente en esfuerzos largos.
Pero la estrategia debe individualizarse según el tipo de deporte, duración, género, tolerancia gastrointestinal y contexto competitivo.
En muchos casos, un buen timing y dosificación de carbohidratos durante el ejercicio puede ser más determinante que simplemente “comer más pasta el día antes”.
Aplicación práctica y enfoque integral
Desde una nutrición deportiva moderna e integral, el objetivo no es maximizar carbohidratos, sino evitar hipoglucemias, proteger al cerebro y sostener el rendimiento con estrategias realistas y personalizadas.
Esto implica:
Entrenar la tolerancia digestiva.
Ajustar dosis y tipo de carbohidrato.
Considerar el estrés, el sueño y la carga de entrenamiento.
Entender que más no siempre es mejor, pero menos tampoco.
Conclusión
Este nuevo enfoque no elimina el valor de los carbohidratos, pero sí nos invita a usarlos con mayor inteligencia. El rendimiento no se “rompe” solo en el músculo: muchas veces empieza en el cerebro.
Bibliografía:
Endocrine Reviews (2026). Exercise-induced hypoglycemia and performance limitation.DOI: 10.1210/endrev/bnaf038
